Las personas con trastorno del espectro autista (TEA) tienen un mayor riesgo de sufrir dolores de cabeza y migrañas, a menudo relacionados con la hipersensibilidad sensorial, estrés o problemas gastrointestinales. Debido a los retos de comunicación, el dolor puede manifestarse a través de autolesiones (golpes en la cabeza) o cambios en el comportamiento, requiriendo atención médica y un diagnóstico oportuno para manejar el malestar.

Principales causas y factores:
- Hipersensibilidad sensorial: La sobrecarga auditiva, visual o táctil puede detonar migrañas.
- Problemas gastrointestinales: Afecciones como reflujo, gastritis o constipation, comunes en el TEA, pueden causar dolores de cabeza secundarios.
- Dificultades de comunicación: Al no poder expresar dolor verbalmente, niños y adultos pueden mostrar irritabilidad, agresividad o autolesiones (golpearse o presionarse la cabeza, ojos o mandíbula).
- Estrés y rutinas: Cambios en la rutina o situaciones estresantes son desencadenantes frecuentes.
Manifestaciones y diagnóstico:
- Comportamientos inusuales: Aumento de autolesiones, muecas, tragar saliva con ruido o movimientos constantes.
- Signos físicos: Dolores pulsátiles, náuseas y sensibilidad extrema a la luz/sonido.
- Importancia de la observación: Es crucial que cuidadores detecten cambios en la conducta que indiquen dolor, especialmente en personas no verbales.
Recomendaciones:
- Realizar una evaluación médica completa para descartar causas físicas.
- Implementar estrategias de manejo de dolor (medicación, terapia conductual) adaptadas al individuo.
- Reducir estímulos sensoriales en el entorno para prevenir crisis.








